Mientras un sector de la población manifiesta que la deforestación es necesaria para fomentar la economía del país, otras organizaciones a favor de la reforestación señalan lo contrario

Por: Carmen Rosa Cú

Según, Nery Urbina, jefe de la Unidad de Comunicación Social del Instituto Nacional de Bosques (Inab), al año se perdían 38 mil hectáreas de masa boscosa. Afortunadamente el último informe del mapa forestal indicó que se redujo más de la mitad de esa cantidad.

“La pobreza obliga a la gente a buscar cómo agenciarse de recursos o sencillamente cómo utilizar la madera para venderla sin mayor trámite o saciar sus necesidades domésticas, esto relacionado con el tema de leña”, afirmó.

Con relación a ello, el máster en Economía Ambiental y Recursos Naturales, Jorge Chapas, señaló que otro de los orígenes de la deforestación es la ausencia de derechos de propiedad privada, sucede lo que en términos económicos se denomina como “tragedia de los comunes”, descrito por Garret Hardin en 1968.

Al no tenerse claros los establecimientos de certeza jurídica, la “tragedia de los comunes”, termina por encaminar hacia la maximización de utilidad, aprovechando los recursos, y provocando el agotamiento de los mismos.

Ante este escenario el economista argumentó “si nos ocupamos de transitar hacia un sistema de gobierno limitado, mercados libres e irrestricto respeto a la propiedad privada, el buen desempeño ambiental y las soluciones a los problemas de contaminación, carestía y conflictividad social entorno a los recursos naturales vendrán por añadidura”.

Simona Yagenova, Claudia Donis y Patricia Castillo, en su libro “La Industria extractiva en Guatemala: políticas, derechos humanos y procesos de resistencia popular en el período 2003-2011” detallan que el uso de los recursos naturales involucra a diferentes actores, generalmente con proyectos contradictorios, por lo que se generan conflictos socioambientales.

“Los gobiernos criminalizan y judicializan a las personas que se oponen a sus proyectos de desarrollo”, afirman las autoras.

La Encargada del área Socioambiental del Instituto de Problemas Nacionales Universidad de San Carlos de Guatemala (IPNUSAC), Magaly Arrecis, señaló que “con la deforestación no solo se pierde la flora sino que también es afectada la fauna y los demás recursos naturales, lo que nos lleva a cambio climático y variabilidad climática”.

Cabe resaltar que la licenciada Arrecis, presentó el pasado 15 de mayo la Agenda Estratégica de Políticas Públicas 2020-2024 que contiene cinco ejes, uno de ellos, el de Desarrollo Incluyente, Integral y Sostenible, en el que se detalla el manejo y protección del entorno natural.“Los años se le otorgan así 2020-2024, porque así se incentiva al próximo binomio presidencial para que pueda incluirlo en su plan de gobierno”.

Según Arrecis, el Consejo Nacional de Cambio Climático, ante la Organización de las Naciones Unidas, en Guatemala, no se ha convocado en lo que va de 2019, lo cual se torna preocupante, pues es trabajo que le corresponde al Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y no lo ha desempeñado debidamente, por lo que incluso se unieron varias instancias para solicitar que se revocara al ministro Alfonso Alonzo, sin embargo no se obtuvo ninguna respuesta.

Otro de los pilares que anota en cuanto a la deficiencia de la protección ambiental es el bajo monto presupuestario que se le otorga cada año al MARN, ello conlleva a realizar de manera inadecuada sus objetivos y aleja la posibilidad de proveer una vida sana y un ambiente digno a los habitantes.

En su artículo para la revista 156 del IPNUSAC indicó “el MARN sigue siendo la cenicienta de los ministerios del país. Esto a pesar de que los recursos naturales constituyen el sustento de la vida y las actividades económicas”.

Preocupaciones similares

El diputado Mynor Cappa, integrante de la Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca del Congreso de la República, expresó que “el Ambientalismo de Propiedad Privada podría ser considerada una opción. Sin embargo antes de tomar acciones en ese sentido, debe de existir una política de estado seria y responsable.

Cappa recordó en cuanto a la privatización ambiental, a la empresa “Maderas el Alto” la cual calificó como desastrosa, así como la montaña chiclera considerada ahora como un área protegida “yo fui introducido a un destacamento militar por defender esas tierras”, señaló el entrevistado.

Tanto Cappa como Chapas, concuerdan en la falta de efectividad de las instituciones que están a cargo de minimizar los impactos ambientales, sociales y económicos respecto a la deforestación; como el sector justicia que no aplica las penalizaciones para contrarrestar la violencia entre las comunidades indígenas.

“Tenemos el ejemplo de 48 cantones en Totonicapán, quienes han sido una comuna aguerrida y que ha peleado los derechos de propiedad, pues esta se considera sagrada, sin embargo no existe una legalidad neutral y ello convierte a Guatemala en una jungla, literalmente”, aseveró el máster Chapas.

Los Pro y contras de la Frontera agrícola

Se considera frontera agrícola a la tala de árboles y el empleo de las tierras para nuevos sembradíos como palma africana, caña de azúcar y otros productos de silvicultura.

Para el ingeniero, Saúl Guerra, coordinador del Programa de Recursos Naturales de la Dirección General de Investigación de la Universidad de San Carlos de Guatemala (DIGI-USAC), la pérdida de masa forestal se ha debido al incremento poblacional y sus necesidades básicas como la alimentación.

“Las personas van pensando en el diario vivir, no se plantean visiones a largo plazo, por lo que prefieren cortar un liquidámbar que les proporcionará oxígeno, y utilizarlo para sufragar sus gastos”, manifestó Guerra.

De esta cuenta, el ingeniero forestal, Fabio Rodriguez, expresó que además de ese tipo de actividad, la frontera pecuaria consiste en otro de los factores que conlleva a la deforestación, eso implica proveer económicamente a la población, sin embargo impacta negativamente el suelo y el ecosistema.

Ante ello el ingeniero Chapas, indicó “lo que sucede es que hemos sido enseñados bajo la premisa de que Guatemala es de vocación forestal, pero eso lo piensa quien cree que puede orientar las actividades económicas a futuro y no es así. La persona debe ejercer todo su derecho de propiedad privada, generar ingresos económicos y crear mercados libres”.

ONG al rescate

El Centro de Acción Legal y Ambiental Social de Guatemala (CALAS), brinda acompañamiento a las comunidades en la república, principalmente indígenas y xincas, quienes han sufrido la imposición de hidroeléctricas o empresas mineras en su territorio.

La Vicepresidenta de CALAS, Karla Solórzano manifestó que se tiene el caso más reciente de Jalapa, en el que se le otorgó a un empresario ganadero una licencia por 20 años, esto ha provocado la tala de 200 hectáreas de árboles. Por ello las personas afectadas denunciaron y ya se ha logrado que se lleve a cabo una audiencia para cancelar esta diligencia.

Hace algunos años en 2004, específicamente se hizo la denuncia en contra de la “Mina El Escobal”, en Santa Rosa ya que se encontraba muy cerca de la localidad poblada. La organización actualmente está trabajando y se ha alcanzado detener las actividades de minería.

“Los estudios de impacto ambiental no fueron claros y no se cumplió con los requerimientos del Convenio 169, consultas a los pueblos xincas”, detalló Solórzano.

FARUSAC incentiva urbanismo amigable con el ambiente

La Facultad de Arquitectura de la Universidad de San Carlos de Guatemala (FARUSAC) en su pensum de estudios incluye cursos en los que promueve proyectos diseñados por estudiantes y docentes en conjunto a municipalidades del país.

La arquitecta Mabel Hernández, catedrática de dicha unidad académica detalló que existen en la línea de cursos, tres ejes; Ecología humana y sociología, Manejos de Diseño Ambiental y Planificación territorial.

“Se manejan tópicos que tienen que ver con la calidad de vida y ambientalismo como: manejo eficiente del agua, arquitectura verde, movilidad, entre otros, esto para contribuir con una ciudad más ecológica”, detalló.

La principal tarea de la FARUSAC, en la unidad de Ambiente y Urbanismo es la promoción de vegetación y recurso forestal, asimismo diseño de áreas verdes y jardines.

“Estamos trabajando un proyecto con la Municipalidad de Guatemala, en donde se ubicará la nueva estación del Transmetro, en cercanía a la Universidad, los estudiantes elaboraron sus propuestas de las que ya se escogió la que se llevará a cabo”, mencionó la arquitecta Hernández.

Política y Ambiente

El Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI), en su portal expone el análisis a los planes de gobierno de los candidatos a la presidencia de Guatemala, obteniendo como resultado hasta la fecha el registro de 24 partidos políticos de los cuales la entidad cuenta con cinco planes analizados, tres en estado de revisión y de las demás agrupaciones partícipes aún no se tiene su planificación de gobierno.

Según las observaciones del ICEFI, de los cinco planes estudiados, solo uno cumple con los lineamientos requeridos; protección al medio ambiente, cambio climático y uso y manejo de recursos naturales, renovables y no renovables, sin embargo no han establecido metas, costos fiscales ni fuentes de financiamiento.

En ese mismo lineamiento, el ingeniero Saúl Guerra recalcó ”el problema ambiental se da por la incompetencia de los que están a cargo. Por ejemplo del Ministerio de Ambiente, se requeriría tener a un ecólogo y que los encargados de estas carteras tengan experiencia ambiental”.

Plantean soluciones

A nivel mundial el impacto climático causado, entre otros factores por la deforestación, provoca fenómenos naturales como terremotos, tsunamis, ciclones tropicales e inundaciones que pueden llegar a exigir inversiones de seis mil millones de dólares anuales solo en gestión de riesgo de desastres, según uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

“Con voluntad política y un amplio abanico de medidas tecnológicas, aún es posible limitar el aumento de la temperatura media global a 2°C respecto de los niveles pre-industriales. Para lograrlo, se requieren acciones colectivas congruentes”, indica el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

En Guatemala el Inab conmemoró el pasado 22 de mayo el Día del Árbol, con el lanzamiento del programa “Sembrando Huella”. El comunicado informó que para 2019 se tiene una met de 550 jornadas de reforestación y la sensibilización de 80 mil personas en temas forestales.

La deforestación no dejará de ser un tema controversial que requiere de responsabilidad social e individual, solo así se llegará a un mundo justo, seguro y pacífico regido por el estado de derecho, como lo establece el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

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