Por Claudia Carolina García

Ivan F Schiller Guarnizo director creativo del Conservatorio Audiovisual colombiano.

 

Esta palabra es sinónimo de mejoramiento, enmendadura o innovación, se hace de manera gradual más no acelerada; lamentablemente acá en Colombia se está haciendo al contrario y a favor de “algunos” más no de todos dirigentes y quienes los llevaron al poder. Aquí las reformas se están haciendo subiendo impuestos a quienes debería apoyárseles más, pero no solo con subsidios, si no mejores oportunidades de crecer y llegar a niveles donde se puede apoyar a su gente.

Se pone a un peor nivel temas como la salud, donde básicamente el autocuidado es el que prima, por que como según nuestro gobierno la Salud es “Gratis”.

En el área Audiovisual no cambia mucho el panorama con su reducción de parafiscales y así básicamente una quiebra para muchos sectores que no recibirían apoyo para nuevos productos, porque no será que nuestro y el país en “quiebra” los va a apoyar. Y el famoso IVA en productos tan vitales en todo el mundo, que para muchos colombianos ya es un lujo, subir más este Impuesto al Valor agregado ya de por si alto en nuestros víveres, en un país en el que prácticamente se produce de todo. Muy triste que aquellos que deben velar por quienes los ayudaron a subir quieran al sentirse intocables simplemente, aprovechar el dolor por el que el mundo esta pasando, ya por el conocido COVID 19 y sus miles de fallecimientos, pisoteando aún más a su pueblo.

Mientras que los “pequeños sueldos” de nuestros pocos y honorables congresistas (118 senadores-172 Representantes a la cámara) siguen subiendo y de ahí para arriba sueldos aún mas grandes y algunos vitalicios en su pensión.

Colombia en términos pintorescos esta Mama’o de que al limitar tanto las oportunidades de salir de la ignorancia, nos crean pendejos, de que muestren algunos medios muy conocidos, casi los mas vistos, lo peor, que pasen en sus noticias cuantas muertes hubo al día por Covid 19, ahora cuantas hubo por supuestos vándalos en las marchas, seguida por alocuciones que de lo único que sirven es de desfalcadora, en procesos de mayor importancia.

Además, de maquillar con algunas noticias y ojalá a media noche o en la madrugada donde nuestros respetados dirigentes si asisten juiciosos a votar la aprobación de leyes o Reformas que desangran y desangran a un pueblo luchador, que en muchas ocasiones con las uñas ha crecido, que también se ha cansado de permanecer en empleos en los que deben ir por que, si no hay otros que los necesitan más, en peores condiciones y por menos paga.

Pero aun así son estas personas las más juiciosas con sus micro, medianas y pocas macroempresas, por que en la famosa Economía Naranja les va a ir mejor o eso en algún momento quisimos pensar muchos.

 

Un comentario en «La reforma colombiana»

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