Redacción

Se contará con la participación de expertas como la doctora Úrsula Roldán directora del Centro de Investigación sobre Migraciones de la Universidad Landívar de Guatemala; doctora Adriana Arce investigadora y asesora internacional con interés en género y migraciones; la licenciada Leticia Telguario Asesora Indígena y ONU Mujeres;
Paola Zepeda especialista en género y gerente de Programas IOM Regional, San José, Costa Rica; Vavita Le Blanc especialista Salud Materno-Infantil, Fondo de Población Naciones Unidas, Oficina de Haití; Lupe Rodríguez directora Ejecutiva del Instituto Nacional de Latinas por la Justicia Reproductiva, entre otras.
“Desde Fundación Avina impulsamos procesos para la inclusión sociolaboral de personas vulnerables, incluyendo a mujeres en diferentes condiciones de movilidad en América Latina. Desde hace varios años hemos desarrollado diferentes alianzas estratégicas multisectoriales en Guatemala, las iniciativas conocidas como Guate te Incluye y Amatitlán te Incluye. A través de éstas, impulsamos procesos colaborativos para generar oportunidades de inclusión sociolaboral de personas migrantes y con prioridad para las mujeres, que ya representan casi el 50% de la migración laboral en el mundo», indicó Cynthia Loría Picado Gerente Programática de Fundación Avina.
En uno de los espacios se aborda, cómo la pandemia de COVID-19 ha generado una crisis económica y laboral que ha impactado de forma diferenciada la ocupación laboral femenina en Centroamérica, se estima que se ha presentado una caída del 7.6% del PIB en estos países, se estima que el 61.6 % las mujeres laboralmente activas han sido impactadas (Datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe -CEPAL-).
Mujeres y migración.
De acuerdo con los registros del Instituto Guatemalteco de Migración al 6 de octubre de 2021, se han deportado por vía aérea y terrestre 2,731 guatemaltecos de los cuales 1,926 son mujeres mayores de edad.
En el tema de migraciones la participación en el mercado laboral es a menudo a través de trabajos no calificados, de peor calidad y menos remunerados que los hombres migrantes. Sin embargo, las mujeres tienen una mayor propensión a enviar remesas.
“Las mujeres necesitan ser incluidas en espacios de tomadores de decisión, empoderarse, en la formación de sus competencias y habilidades, para integrarse y tener mejores oportunidades en los aspectos socioeconómicos, servicios básicos incluyendo de salud sexual y reproductiva”, agregó Nitza Segui presidenta de Latinas en Poder.

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