Por Alberto Cabezas

Cáritas Chile realizó un llamado urgente a implementar una serie de acciones para prevenir  los incendios forestales que amenazan en esta época al país.

Por ese motivo, el programa Medio Ambiente, Gestión del Riesgo y Emergencias (Magre) de Caritas Chile alentó a toda la comunidad a “cuidar nuestra Casa Común” a través de diversas acciones que prevengan y reduzcan los desastres.

De esa forma, recomiendan que “en los días de altas temperaturas, baja humedad y presencia de vientos” se evite “encender fuentes de calor al aire libre”.

“Reducir material combustible y transformarlo en material que beneficie a la flora del entorno que habita la comunidad”.

Asimismo, Magre recordó mantener los caminos, pasajes y senderos libres de material combustible.

Otra sugerencia es instalar “mensajes preventivos y de cuidado del territorio” y la creación de planes comunitarios para reducir riesgos de desastres.

Estas acciones están desarrolladas en el Manual de Prevención de Incendios presentado en noviembre por Cáritas Chile para “fortalecer capacidades locales e institucionales en prevención de incendios forestales a través de la planificación y acción colaborativa”.

Igual criterio sostiene, Raúl Ramos, jefe de la estación central del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua Nicaragua (BCB) “con la llegada de la temporada seca, aumentan los incendios forestales de maleza y en un 98% de los casos, la utilización de fuego para la caza de animales, lo que provoca incidentes, indicó Ramos, refirió que la alerta ya está activada en todos los cuarteles de bomberos de Nicaragua, para brindar respuestas a incendios forestales, pero lo más importante es la prevención, por ello, ejecutan jornadas de sensibilización en barrios y comunidades de la capital de Managua”.

Precisó,  “las normas jurídicas ambientales y la constitución política la provocación de incendios de maleza, puede generar penas de tipo civil y de existir daños al ser humano, juicios penales”

Agregó, “sabemos que esto provoca la destrucción de nuestra flora y fauna y cuesta años para poder recuperarlas, un incendio afecta de alguna manera a las casas que están en la zona, tanto humo, puede afectar a la gente, sobre todo si tienen algún padecimiento, ya ha sucedido y hemos tenido que brindarles atenciones médicas de manera rápida”.

Efecto del humo en el ser humano

El humo de los incendios forestales acarrea partículas finas que, cuando son inhaladas por las personas, pueden provocar problemas cardiovasculares y respiratorios, incluso a tan solo una hora tras la exposición. También pueden generar complicaciones en individuos que sufren asma o bronquitis.

Ahora se suma un impacto más relacionado con la salud: ese humo puede contener partículas finas de origen microbiano que podrían causar enfermedades infecciosas; así lo alertaron Leda N. Kobziar (Universidad de Idaho) y George R. Thompson (Universidad de California Davis), en un artículo  publicado en la revista científica Science.

“Los déficits inmunológicos y las respuestas inflamatorias relacionadas con el humo pueden exacerbar los efectos de la inhalación de partículas microbianas y tóxicos en el aire. La intersección entre estas tendencias epidemiológicas y el contenido microbiano del humo aún no se ha abordado en las ciencias atmosféricas y de la salud pública, a pesar de que las tasas de micosis y el aumento del humo de los incendios forestales se superponen de forma convincente en algunos lugares (por ejemplo: aspergilosis, infecciones invasivas por moho y coccidioidomicosis en el oeste de Estados Unidos)”, se lee en el artículo.

Según Kobziar y Thompson, los incendios forestales emiten bioaerosoles, que son partículas formadas por células fúngicas y bacterianas así como subproductos metabólicos derivados de estas.

El carbono pirogénico, producido durante los incendios, proporciona un hábitat temporal a los microbios del suelo. Según los investigadores, el carbono en el aire podría funcionar de manera similar para los microbios aerosolizados.

“No sabemos hasta dónde y qué microbios se transportan en el humo. Algunos microbios del suelo parecen tolerar e incluso prosperar bajo altas temperaturas”, señaló Thompson, quien es profesor asociado de Medicina Clínica en UC Davis, en un comunicado.

De hecho, en el artículo, Kobziar y Thompson apuntan que las partículas de humo atenúan los rayos UVB en un 80% y los UVA en un 74%. Si no fuera así, esa radiación disminuiría la viabilidad de los aerosoles.

“La investigación sobre el comportamiento del fuego ha demostrado que el flujo de calor es muy variable, por lo que puede ser que muchos microbios ni siquiera estén sometidos a las altas temperaturas durante mucho tiempo. También pueden estar protegidos en pequeños grupos de partículas”, declaró Kobziar en un comunicado.

Lo otro a considerar es el papel que podría desempeñar el vapor de agua —producto de la combustión de la vegetación (biomasa)— en la transmisión de microbios desde la zona del incendio a la columna de humo, lo cual podría limitar la desecación de los microorganismos arrastrados.

Según los investigadores, la concentración microbiana en el humo es mayor cuanto más cerca se está del foco del incendio, por lo que la población más vulnerable son los bomberos forestales.

Sin embargo, nadie está exento. Una vez suspendidas en el aire, estas partículas —cuyo tamaño es menor a los 5 microgramos (μm)— pueden viajar kilómetros, afectando así a comunidades alejadas.

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