Por: Oficina de Prensa de Correos de Costa Rica 

Una joya arquitectónica, ícono en el paisaje urbano de la capital de Costa Rica, desde su inauguración en octubre de 1917 y a la fecha, el Edificio Central de Correos y Telégrafos ha sido fiel testigo de la consolidación de Costa Rica como una nación libre, independiente y democrática.

“Incluimos el edificio de Correos dentro del programa “Costa Rica vive el Bicentenario” porque es un ícono de la ciudad, de los más antiguos y hermosos que tiene San José y nos pareció que donde estamos contando lo que han sido 200 años de historia de Costa Rica”, comentó Jorge Arturo Villalobos, jefe de Protocolo de la Municipalidad de San José.

Este emblemático edificio fue seleccionado como uno de los escenarios que aparecen en el espectáculo “Costa Rica vive el Bicentenario”, que la Municipalidad de San José presentó el pasado miércoles 15 de setiembre a través de los canales 6 y 7, así como en su perfil de Facebook. “Costa Rica vive el Bicentenario” es una obra de teatro musical que relató la historia de Costa Rica desde la colonia hasta la actualidad, en la que se destacaron escenarios históricos y se rindió homenaje a los fundadores de la Patria costarricense, conmemorando los 200 años de vida independiente.

Arquitectura neo-renacentista.

La construcción del emblemático edificio inició en 1914, durante la administración de Alfredo González Flores. El diseño estuvo a cargo del arquitecto de origen catalán Luis Llach Llagostera, con una marcada influencia francesa que no perdió detalle al estilo arquitectónico neo-renacentista, predominante en aquella época en Europa.

La construcción fue adjudicada a la empresa The English Construction Company Ltd.

Este edificio se convirtió en uno de los principales referentes del estilo ecléctico en Costa Rica, impulsando el uso de nuevos materiales y la conformación de un nuevo lenguaje arquitectónico que marcó una tendencia para los años siguientes, principalmente presente en obras estatales.

Roy Díaz, arquitecto de Correos de Costa Rica, explica que eclecticismo combina elementos de diferentes tendencias arquitectónicas, como lo neoclásico y lo barroco, que son fáciles de percibir en su diseño.

“El edificio tiene mucha arquitectura barroca, entonces uno lo ve completamente ornamental. El simbolismo es algo que también se refleja mucho. Por ejemplo, unos medallones que son característicos del art nouveau, los cuales tienen la imagen del dios Hermes -el dios de la comunicación. Entonces, ahí es donde empieza a amarrar con la imagen propia del Correo”, explica.

Díaz destaca, además, la simetría del edificio y los patios centrales que aportan frescura y una sensación de mayor amplitud a los espacios internos.

Evolución de las comunicaciones.

Desde 1985,el edificio alberga al Museo Filatélico que encierra una amplia colección filatélica de Costa Rica y del mundo, así como la historia del correo y las comunicaciones.

El edificio de Correos es más que una obra arquitectónica sobresaliente y distintiva de la capital de San José. Ha visto pasar a cientos de miles de personas que en su quehacer cotidiano requerían enviar una carta o un telegrama, recibir noticias de sus seres queridos o incluso dar un aviso de emergencia.

Sus paredes han sido testigo de la evolución de las comunicaciones en el país, y hoy por hoy resguardan a miles de personas que a diario lo visitan para retirar o enviar paquetes, tramitar alguna certificación, solicitar su pasaporte, entre muchos otros servicios que el Correo ofrece en la actualidad.

El imponente edificio sigue siendo testigo fiel del desarrollo democrático e institucional de Costa Rica que hoy celebra los 200 años de Independencia.

 

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