CIDH: “El futuro de Guatemala lo decide la participación social: se avanza o se retrocede”

“Guatemala vive una situación especial, una encrucijada, su Gobierno, su sociedad tienen que decidir si se avanza en superar aquellos factores estructurales que generaron tiempo atrás un conflicto armado, con un saldo doloroso de vidas y violación a derechos humanos”

La Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH) advirtió  que Guatemala vive “un momento crucial”: puede avanzar, estancarse o retroceder frente a los problemas estructurales que, incluso, fueron origen del conflicto armado interno (1960-1996). Todo dependerá -señaló- de la participación social y la unidad de esfuerzos.

Francisco Eguiguren, presidente de la Comisión, manifestó que tanto el Estado como la sociedad deben avanzar con políticas públicas para resolver los problemas, aunque aclaró que estos no se pueden solucionar en uno o dos años.

“Guatemala vive una situación especial, una encrucijada, su Gobierno, su sociedad tienen que decidir si se avanza en superar aquellos factores estructurales que generaron tiempo atrás un conflicto armado, con un saldo doloroso de vidas y violación a derechos humanos”, advirtió el experto.

Agregó que si bien “se avanza con políticas públicas para superar estos temas, sabiendo que algunos de ellos no se resuelven en un año o en dos”, puede no avanzarse “si no se emprenden acciones sostenidas, que involucran al Gobierno, pero que comprometen a otros sectores de la sociedad”.

“O se avanza en este terreno -insistió- o se estanca, o se retrocede y subsisten los problemas que han generado conflictos del pasado. Ese es el momento que sentimos hoy se vive” en Guatemala”, dijo.

Amplió su explicación: “nuestra sensación inicial es que este país ha vivido un momento crucial recientemente, vimos gran movilización social, cambio de gobierno, inmensas expectativas sociales de superar problemas estructurales, muchas ofertas, (y) lo avanzado, en algunos aspectos, es incipiente, es positivo, pero en general, nuestra visión es que muchos problemas estructurales subsisten, que en muchos de ellos se ha avanzado poco”.

Reconoció la carencia de recursos para emprender acciones más decididas y la cual tiene su raíz en flagelos que marcaron la historia reciente del país, como la corrupción y las prácticas de los partidos políticos.

“Hay problemas de recursos económicos: sí. Guatemala es un Estado donde hay bajos niveles de imposición tributaria y recaudación. Hay poco dinero para la obra pública: sí claro, pero uno tiene que trabajar con lo que tiene, y por ello, esta participación social de sectores económicos, empresariales, de la cooperación y este apoyo de la sociedad civil es lo que marca la diferencia en si: avanzamos o no avanzamos”, concluyó.

Lucha contra la corrupción

En su informe, al término de una visita de verificación sobre la vigencia de los derechos fundamentales en Guatemala, la delegación de la CIDH encabezada por Eguiguren  destacó la “importancia” que tiene la lucha contra la corrupción en el país, como factor decisivo para el goce de una justicia imparcial e independiente.

Luis Ernesto Vargas, miembro de la delegación manifestó en rueda de prensa que “creemos que la lucha contra la impunidad y contra la corrupción es fundamental”, pero también advirtió que la independencia judicial es elemental.

Así mismo, enfatizó que la justicia tiene que ser independiente e imparcial, y que se debe ejercer con libertad.

La CIDH reconoce que el Estado de Guatemala, en ciertos casos emblemáticos, ha demostrado gran capacidad y compromiso para dar pasos significativos para garantizar los derechos humanos.

La Comisión agradeció al presidente de GuatemalaJimmy Morales, la invitación que les hizo para visitar el país y observar la situación de los derechos humanos. El informe de la visita será presentado en unos tres meses.

Tras una reunión con el mandatario el pasado 31 de julio, Eguiguren destacó la apertura del Gobierno de Guatemala para la evaluación del cumplimiento de los derechos humanos en el país centroamericano.

Comentó que en el 2015 la Comisión aprobó un informe sobre la situación de los derechos humanos en Guatemala, que “era muy cuestionador y crítico” de la situación que se vivía en la nación.

“Por lo anterior, en el 2016 el Gobierno de Guatemala invitó a la Comisión para que viniera a ver en terreno lo que podría estarse dando, avanzando, a partir de ese informe”, destacó el comisionado, al referirse a la buena voluntad de la gestión de Morales para dar a conocer, de primera mano, la situación del país.

Libertad de expresión

En relación con la situación del derecho a la libertad de expresión, la Comisión y su Relatoría Especial constataron que Guatemala vive un contexto de violencia contra periodistas, caracterizado por asesinatos y amenazas, dice el informe preliminar de la CIDH. Agrega que: “pese a esto, las y los periodistas a lo largo del país siguen siendo la principal fuente de información y debate sobre los graves problemas de derechos humanos y corrupción que afectan a Guatemala” y que “desde su llegada al Gobierno, el presidente Jimmy Morales ha reconocido este papel y en foros nacionales e internacionales se comprometió en respetar los principios que garantizan la libertad de expresión”.

Edison Lanza, Relator de Libertad de Expresión, destacó que la Secretaría de Comunicación Social indicó  que el primer año de gobierno dieron por terminado el reparto de la publicidad oficial.

“En ese sentido alentamos al gobierno en que el siguiente paso sea establecer una regulación objetiva para la asignación de publicidad oficial a través de una norma, una ley o acuerdo gubernativo que establezca garantías para todos los medios de comunicación sobre cómo se va a asignar esta publicación oficial de aquí en adelante”, indicó. Fuente AGN